25
2011
Desarrollo Vs Felicidad
Quisiera empezar por aclarar mi nacionalidad, soy Colombiana, y como Colombiana que soy amo mi país, pero a pesar del infinito y profundo sentimiento que le tengo, temo decir que no me declaro orgullosamente Colombiana, he pasado un buen tiempo tratando de pensar que significa sentirse orgulloso y sobre todo de ser Colombiano, y para ser franca, siento haber caído a un profundo pozo de preguntas sin respuesta. Me surgieron preguntas tales como ¿orgullosa de qué?, muchos pensarán, Colombia es de los países más hermosos, su fauna y flora es única, lugares tan distintivos, como el parque de café entre muchos otros, solo se encuentran acá, y si, tienen razón, pues la estética y la belleza, no son elementos que se encuentren en cualquier lugar, pero la cuestión está, en que busco algo más trascendental, de lo que hablo es de identidad y así pasé a mi siguiente pregunta, ¿qué es ser colombiano?, creo que es un sentimiento que va más allá de nacer en un lugar determinado, supongo que es un conjunto de sentimientos, propósitos, costumbres, idioma, lo que nos determina como Colombianos, y a todo ello, lo conocemos como identidad, pero si hacemos un repaso con conciencia, realmente tenemos todo aquello, anteriormente nombrado?, sentimientos?, vivimos una guerra civil, que hasta el momento no muestra , si quiera un posible fin, donde priman los intereses personales y egoístas, aunque indirectamente afecte a todos, después de optar por dichas decisiones; cuando hablo de propósitos, me pregunto por cuales, y al paso que vamos, el único propósito que veo es llegar a una vejez digna, a un lugar para mi familia si decido hacer una, cada vez se hace más lejano y utópico la idea de desarrollo- si es cierto conocemos un BlackBerry, un IPad y cientos de avances tecnológicos más, pero nadie se detiene a mirar, que nosotros somos la sociedad esclava que consume, la que se endeuda por conseguir todo aquello que nos venden, para así suplir esas necesidades que nos imponen, nosotros no somos los que venden, no hacemos parte de la oferta, y por lo tanto no somos los que se lucran y crecen económicamente, pensar en progreso, bajo estas condiciones, es una fantasía, es tanto así como vivir en una realidad alterna, por esto mismo considero, que deja de ser un propósito, para pasar al campo irreal de la utopía, e incluso me atrevería a decir que sin progreso, propósitos como el de salir de esta pobreza y de igualdad de oportunidades para todos, se quedarían, sin saber si algún día se cumplan, no en más que en meras expectativas.
Intentando buscar un mejor panorama, me voy por el lado de las costumbres, ahora surgen más preguntas, costumbres referido a celebraciones, o costumbres propias de un colombiano en su diario vivir, bueno si lo vemos desde un punto de vista regional y de folklore, la realidad no es desalentadora, la verdad es que siempre hay algo que define y distingue a cada región y a las personas que pertenecen a esta de las otras, tales como son: ropa, acento, palabras, actitudes, entre otras, pero esto caracteriza a cada región, un Colombiano en conjunto que es?, para ser francos, no contamos con muy buena fama, quitando la antipropaganda que nos hacemos, curiosamente nosotros mismos, con las narconovelas, filosofías de vida como, “el vivo vive del bobo”, “papaya puesta, papaya partida”, filosofías cuyo propósito es el de esperar la oportunidad de sacar provecho a costa de otros, sin importar que muchas veces implica pasar por encima de otros, filosofías donde nosotros mismos somos víctimas, y si no me creen, a cuantos de ustedes no les ha sucedido que van caminando de tras de alguien y esta persona, camina aún más rápido al pensar que usted es un ladrón que busca asaltarla, o cuantos de ustedes, cada vez que van con algo de valor caminan cautelosamente para no ser robados, vivimos en un país donde es aplaudido quien se “cola” en la fila, el que respeta es el bobo, donde la ingenuidad se paga más caro que la maldad, donde más vale utilizar la mal llamada malicia indígena (yo la llamaría, malicia española), que las buenas costumbres, o corres el riesgo de ser devorado vivo en esta tierra de vivos. A forma de conclusión, por el lado de las costumbres, no es por pesimista, pero encuentro más de una falencia.
Por el tema de idioma, bueno hay algo que agradecer a los españoles, nos dejaron un cultura pobre, perezosa y como lo había dicho con anterioridad, una mentalidad criminal, pero de las pocas cosas buenas por resaltar, está el tema del idioma, contamos con un idioma bellísimo, la verdad, es que me es muy fácil enamorarme de él, a veces no es cuestión que no hayan palabras que expresen suficiente, sino, muchas veces es falta de conocimiento por parte de nosotros de estas, para decirlas o escribirlas, y a pesar de cuestiones de adolescencia o de ignorancia, se maltrate a diario nuestro idioma, orgullosamente, nuestro país es de los mejores que lo habla, aunque muchos de nosotros queramos ser estadounidenses o parte de cualquier país de Europa, intentando aprender sus idiomas y de utilizarlos más que el castellano, creo que hay una gran mayoría que se queda con su idioma madre y no los culpo, reitero es de lo más bello que tenemos. Por este lado, sinceramente, me es muy difícil de criticar, aunque existan por menores, sin lugar a dudas son de las cosas que más nos identifican.
Quisiera entrar hablar acerca de uno los temas más paradójicos para un Colombiano, precisamente este tema es el que le da el nombre a este escrito. Siempre han mencionado que los colombianos somos las personas más felices en el mundo, de lo admirable que es, a pesar de la corrupción, de las nefastas condiciones de algunos, de la violencia, pero al ver las noticias, a no ser que sean de farándula, generalmente no veo felicidad, siempre hay personas rogando por la libertad, por la igualdad, rogando por sus derechos que constantemente son vulnerados, veo en la calle a personas pidiendo limosna, sucias, sin comer, aguantando frio, también veo estudiantes en protesta porque se sienten inconformes con la educación que reciben, realmente me pregunto a quien le hacen estas encuestas, porque aunque siempre estemos de fiestas en diferentes partes del país, celebrando el reinado hasta de la guanaba, creo que la realidad de las familias colombianas, no es propiamente feliz, es cierto que la el dinero no constituye felicidad, pero vivir actualmente sin dinero si constituye intranquilidad. Hemos cambiado una felicidad ignorante por desarrollo, que nos hace diferentes a un europeo o aun estadounidense, ellos tienen identidad, tienen historia y se enorgullecen de ella, piensan en conjunto, como sociedad, no como individuo, sus compatriotas están por encima de cualquier extranjero -lo cual es bueno, cuando no cruza limites de xenofobia-
acá el problema es que los de afuera tienen más oportunidades, que los que nacimos en esta tierra. Nosotros no somos menos que ellos, solo que tienen la ventaja de la experiencia, y esta sociedad aun es muy joven, sin embargo con las exigencias del mundo de hoy, es claro que tendremos que madurar rápido, es nuestra decisión de quedarnos cómo vamos y resignarnos a seguir siendo una pseudosociedad, o salir adelante.
Para finalizar, me encantaría preguntar, si realmente hay orgullo y pertenencia por parte de los colombianos que dicen serlo, es increíble, que nosotros como colombianos, no sepamos cuales son los productos de calidad que produce Colombia, porque todo aquello que cumple con estándares de calidad es exportado, somos como el minero que trabaja incansablemente intentando sacar esmeraldas, pero no sueña si quiera con ser dueño de una. Una diferencia fundamental, entre un país desarrollado con uno subdesarrollado, es que no solo produce para vender, sino para su propia comodidad, piensan en ellos antes que en el resto, piensan en su comodidad para ofrecer eso en sus productos y ser competitivos en el mercado, como ser un colombiano apropiado de su país, si no sabemos aún que potencial tenemos.
Solo busco recalcar que ser colombiano es mucho más que un vallenato, es más que reinados y mucho más que mujeres de piel morena y de caderas esplendidas, somos un país con potencial pero sin proyección y esto es algo que solo se lo daremos nosotros, no las multinacionales o las organizaciones internacionales en “pro” del desarrollo de países como el nuestro, es nuestro trabajo, y tendremos que dejar la pereza para adueñarnos de esto que llamamos Colombia.

Un artículo de Schopenworld






Pero el tonito te sobra, porque no estás en clase, sino entre tus iguales, y tus iguales te trataremos como al resto del mundo, no con reverencia.
Debo de reconocer que la cagaron como cuatro o cinco veces en todo el espectáculo, pero se les perdona porque la dificultad era máxima.
eran diferentes del resto del mundo en su manera de asegurar la libertad y la felicidad para sus ciudadanos.
Pues no puedo estar mas de acudreo contigo! Mi tienda online pienso mudarla a wordpress facilidad…
Sófocles pensaba que el saber y el conocimiento son lo más importante para lograr la felicidad.